viernes, 18 de junio de 2010

Argumentum Ornithologicum



“Cierro los ojos y veo una bandada de pájaros. La visión dura un segundo o acaso menos; no sé cuántos pájaros vi. ¿Era definido o indefinido su número? El problema involucra el de la existencia de Dios. Si Dios existe, el número es definido, porque Dios sabe cuántos pájaros vi. Si Dios no existe, el número es indefinido, porque nadie pudo llevar la cuenta. En tal caso, vi menos de diez pájaros (digamos) y más de uno, pero no vi nueve, ocho, siete, seis, cinco, cuatro, tres o dos. Vi un número entre diez y uno, que no es nueve, ocho, siete, seis, cinco, etcétera. Ese número entero es inconcebible; ergo, Dios existe.”

miércoles, 16 de junio de 2010

Fleeting Thoughts



En un café de Madrid cerca de Sol:

Time is as time insistingly stands
Like an eternal and insulting mystery
That will hopefully soon cease to be
When I mutilate the clock's cruel hands

jueves, 10 de junio de 2010

Escritura Automática (III)



Antiguo ejercicio entre Philip Muller y yo:

El viejo movía los hilos de sus ahijadas, las marionetas tuertas tostadas al sol. Cayó el telón sobre el mar de acero y el público infantil enmudeció ante tanta agua y sal. El reloj mutilado indicaba que se acercaba un hombre gris con su bastón de marfil y risa bonachona. Los niños se acercaron a comprar esperanza y golosinas. Sin embargo, en su maleta sólo tenía plumas de cuervo y esparto. Al instante se sintieron como si tuvieran un hacha en la espalda, una de esas que no corta pero que pica mucho. Tantas expectativas e ilusiones no dieron buen resultado, aunque el viejo hizo su agosto con sus sandalias de fuego. Todos los días veía la misma expresión en la cara de los niños sin borrador. La misma jota, caballo y rey sacados de la manga comunista. Los niños son así.

Poco pudo hacer el inquilino platónico al ver semejante despropicio. Las lejanas ideas de barro aún poblaban su tórrida calva y tomaban el sol desde ella. Pero sus inmundos vociferios hicieron que la puerta se cerrase a cal y canto.

Algo es algo.

miércoles, 9 de junio de 2010

Mama, You Been In My Dreams



¿Alguna vez habéis soñado con alguna canción? Yo sí. No fue hace mucho. De hecho fue en una de esas largas y pesadas siestas, aquellas cuyo despertar sacan lo peor de ti. El caso: el sueño en sí fue bastante raro. Onírico, y algo inquietante. Estaba yo en un espacio desierto, de colores marrones, solitario. Un horizonte de cartón se alargaba hasta el infinito. Atardecía: una luz moribunda, de un curioso naranja espeso. Parecía un cuadro de De Chirico: como si todo el mundo se hubiese ido a dormir y yo fuera el único ahí. Sombras, etc.

Entre todo este paisaje irreal, en medio de la nada, se erguía un bloque de pisos, alto y gris. Parecía abandonado. Digo 'parecía', porque de una de las ventanas, en lo más alto, se colaba una melodía familiar, como si alguien hubiese puesto la radio.

La canción me sonaba: un rasgueo de guitarra acústica, acompañada de una voz engañosamente joven, nasal, que cantaba sobre un amor pasado. Un solo de armónica agridulce a medio camino. El cantante se acordaba de esa chica: no le guardaba rencor, ni seguía enamorado de ella -- ni mucho menos. El cantante simplemente quería transmitirle que en un determinado momento se había acordado de ella. Sólo eso. Sin más. El por qué no le quedaba claro del todo ("Perhaps it’s the color of the sun cut flat / An’ cov’rin’ the crossroads I’m standing at / Or maybe it’s the weather or something like that / But mama, you been on my mind"). Pero, independientemente de los posibles motivos, le hacía gracia, de algún modo, haberse acordado de esa chica olvidada hace tiempo. No le pide nada, ya le da igual lo que pueda estar haciendo ella ("It don’t even matter to me where you’re wakin’ up tomorrow"). Sólo quiere que ella sepa que se ha acordado de ella. Un pensamiento fugaz, quizá. Y ya.

La canción en cuestión es 'Mama, You Been On My Mind', de Bob Dylan. El que aparezca en mis sueños puede ser un claro indicador de mi obsesión con su música. Pero en fin; resulta que era una de sus canciones que menos había escuchado. Ahora ya no, por supuesto. Desde que apareció en mi sueño la he redescubierto y verdaderamente es una gran canción, preciosa y tierna.

No sé por qué escribo sobre esto.

lunes, 7 de junio de 2010

Satie - Lere Gymnopedie


Corta, pero excelente para pensar y pensar maximizando pero con naturalidad.



It's 5:00 am... have I written a sonnet?






Suddenly you're there, retorting yourself;
About black and white, about square and round;
Why mister fast? Stop it! It's almost twelve!
And sighs and whispers and yet nothing found.
Go ahead, fighting stubborn as you please;
Foolish to play, a dark ocean plus waves;
Fold I beg, please just stop all the mind tease;
Polish, create, the dark ocean now sways;
Now peace and quiet, the room is still dark;
An awkward sentiment brings trembling chills;
Not willing to face the truth, what you lack;
Your'e afraid of everything, how it'll feel;
Light is the truth so let the sun reveal;
Enliven your soul, embrace what is real.


Taking Drugs To Make Music To Take Drugs To



La relación entre música y drogas es harto conocida. En la counterculture hippie de los 60 era casi imposible no caer en ello. Parece que todo el mundo lo hizo: The Beatles, The Rolling Stones, Led Zeppelin, Bob Dylan, David Bowie, Jimi Hendrix, The Who y un largo etcétera. Algunos salieron perjudicados; otros siguen a sus anchas hoy en día. Sin embargo, es evidente que la máxima beneficiada fue la música resultante de la influencia de las drogas -- ya fuera marijuana, LSD, heroína, cocaína --, y que en algunos aspectos dicha música habría sido imposible sin la presencia constante de éstas. Hasta qué punto es esto criticable ('Las drogas son malas, etc') e incluso válido (¿Debe un artista siempre crear estando en pleno uso de sus facultades?), es un tema muy debatible. En cualquier caso, es curioso ver cómo gran parte de estos músicos alcanzaron la cumbre cuando más metidos estaban en el mundo de las drogas.

Toda esa música rompedora y revolucionaria de los 60, desde el folk y el rock rebelde hasta la psicodelia más ácida y halucinógena, ¿habría sido la misma sin las drogas?

Para mí, la canción definitiva sobre la drogradicción es 'Heroin', de The Velvet Underground & Nico. Ante todo porque, aun siendo una oda de 7 minutos a la droga en cuestión, resulta escalofriante en su retrato del lado más terrible y oscuro de las drogas (Heroin, be the death of me /Heroin, it's my wife and it's my life). 'Heroin' empieza de manera lenta, mientras Lou Reed toca dos simples acordes en la guitarra -- "When I'm rushing on my run / And I feel just like Jesus' son" --, construyendo lentamente un crescendo donde queda claro la derrota y el abandono de Reed frente a un problema que él mismo reconoce que tiene, pero que no puede evitar. La canción culmina en un noise freakout con guitarras agresivas, percusión tribal y una viola maníaca, inquietante, que no para -- y entre todo esto torbellino ruidoso de placer y sufrimiento autoinfligido Reed agradece el estado de inconsciencia que le produce la heroína, el estar ajeno a todo lo que le rodea ("And thank God that I just don't care /And I guess I just don't know").

El comediante americano Bill Hicks dijo una vez: "You see, I think drugs have done some good things for us. I really do. And if you don't believe drugs have done good things for us, do me a favor. Go home tonight. Take all your albums, all your tapes and all your CDs and burn them. 'Cause you know what, the musicians that made all that great music that's enhanced your lives throughout the years were real fucking high on drugs. The Beatles were so fucking high they let Ringo sing a few tunes."

Razón no le faltaba, en cierto modo. Y es que hay grandes canciones de todo tipo sobre drogas (la música pop, a fin de cuentas, sólo tiene tres temas principales: drogas, amor y dinero, como dicen muchos). Algunas de estas canciones son auténticos himnos que no hacen sino idolatrar las drogas ('Legalize It' de Peter Tosh; 'I Wanna Be Sedated', de The Ramones; 'Sweet Leaf' de Black Sabbath); otras tantas narran el vacío vital que provocan ('Sister Morphine' de los Rolling; 'Needle of Death', de Bert Jansch; 'The Drugs Don't Work', de The Verve).

En resumen, la droga y la música siempre han sido amigas íntimas; para el detrimento de los que las consumen, quizá, pero en gran parte para deleite de los oyentes.

Songs About Drugs en Spotify


viernes, 4 de junio de 2010

El desencantado del décimo piso



...el drama del desencantado que se arrojó a la calle desde el décimo piso, y a medida que caía iba viendo a través de las ventanas la intimidad de sus vecinos, las pequeñas tragedias domésticas, los amores furtivos, los breves instantes de felicidad, cuyas noticias no habían llegado nunca hasta la escalera común, de modo que en el instante de reventarse contra el pavimento de la calle había cambiado por completo su concepción del mundo, y había llegado a la conclusión de que aquella vida que abandonaba para siempre por la puerta falsa valía la pena de ser vivida.

-- GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ

Sur l'astéroide B 612

martes, 1 de junio de 2010

El consuelo de la claridad intelectual



Recupero aquí un mini-ensayo escrito hace tiempo. Espero que os guste.

“La filosofía es el nombre de esa inevitable forma de enredo racional que es síntoma de nuestro pulso intelectual, pero, al mismo tiempo, es el nombre de nuestro afán, igualmente natural, de claridad intelectual que nos consuela en nuestras recurrentes crisis de confusión”.

Hay un momento en La comedia humana de William Saroyan en que su protagonista, Homer Macauley, expresa con inusitada precisión una de las tendencias más inacabables del ser humano: el apetito por saber. “Tal vez nadie sepa nunca nada. Si alguien fuera a saberlo, sin embargo, quisiera ser yo. Quiero saber, y siempre querré, y supongo que nunca dejaré de intentarlo, pero ¿cómo se puede saber? ¿Cómo puede un hombre entender las cosas de forma que todo tenga sentido?”

He aquí una de las inquietudes que más traumatizan al ser humano, que quiere saberlo todo. Inconformista por definición, se siente compelido por el saber de manera inexorable, siendo así el protagonista de su propia tragedia: nunca llegará a abarcar todo lo que pretende, es decir, lo inabarcable.

Por supuesto que nunca lo entenderemos todo. De todos modos, la gracia del asunto, según me parece, reside en que el hombre siempre puede conocer más. El hombre tiene sed de conocimiento precisamente porque nunca podrá satisfacerla. Es como un tumor que a medida que se cura se expande por otras zonas, abriendo lagunas nuevas que suplican ser colmadas ipso facto. Al fin y al cabo, como dijo Wittgenstein, “El filósofo trata una pregunta como una enfermedad”. Sin embargo, conforme responde a la pregunta, cura parte de la enfermedad, pero ésta se propaga inevitablemente, suscitando así otras preguntas. A decir verdad, sería horrendamente aburrido el saberlo todo, pues no nos quedaría nada por saber y, por lo tanto, nada nos sorprendería.

Tendemos a aquello que no podemos alcanzar por el mero hecho de que no podemos alcanzarlo. Y normalmente somos conscientes de ello. O no. Pero eso no importa; lo vital es que tal propósito no nos desanime y que, con perseverancia y una voluntad férrea, insistamos. El ansia por saber nos lleva a conocer, cuya consecuencia lógica es el darse cuenta de lo poco que conocemos y lo mucho que desconocemos. De manera que, cuanto más sepamos, mayor conciencia tendremos de los inagotables conocimientos que nos restan por adquirir, lo cual es algo grandioso y, por otro lado, terrible. La naturaleza fallida e incompleta del hombre hace palpitar en lo más hondo de su ser una obligación que necesariamente ha de cumplir: el forjarse una claridad intelectual. A fin de cuentas, el hombre que no lucha por saber no es hombre.

De nada sirve decir: “Voy a dejar de pensar” si en verdad nunca se ha hecho tal cosa – uno no puede descansar si nunca se ha cansado. Y, al mismo tiempo, aquél que se dedica a pensar no puede desistir voluntariamente de sus tareas. Hacer filosofía supone llevar a cabo un agotamiento intelectual, por lo que la deuda que el hombre tiene con el saber siempre está pendiente, se perpetúa.

En último término, la tragedia del hombre contemporáneo es el incumplimiento de lo expuesto que, a fin de cuentas, no deja de ser una visión teórica un tanto idealista. Con cada vez más frecuencia, debido a la inaudita hipertrofia de distracciones en su entorno, el hombre se conforma con lo que ve y consume, sin advertir siquiera que su mayor facultad es la de poder preguntarse el por qué de las cosas. Ya dijo Chesterton que “Un hombre que siempre ha pensado no puede obligarse a dejar de pensar”. Sin embargo, el problema reside en que, paulatinamente, el hombre está dejando de pensar, recluyéndose en un ensimismamiento obsesivo y enfermizo, en el cual todo lo irrelevante a su propio bienestar le es indiferente. En otras palabras, oscurece lo que le hace brillar. Así, si nunca ha pensado puede obligarse, aun inconscientemente, a no pensar en lo que le queda de vida. Y eso es, sin lugar a dudas, algo tremebundo y desamparador. ¿De verdad puede alguien vivir, de la cuna al sepulcro, sin parar y reflexionar durante unos instantes? Grosso modo puede resultar un tanto fatalista, pero la respuesta afirmativa, en los tiempos que vivimos, no me parecería en modo alguno tan ajena a la realidad.

Estoy en desacuerdo con Wittgenstein cuando estima que “La filosofía desata los nudos de nuestro pensamiento”. Al contrario, si los hemos “liado de manera absurda” será por algún motivo concreto. El que tenga nudos en su pensamiento está cumpliendo su misión. En otras palabras, el que no filosofa ni piensa no puede liar los nudos de su pensamiento porque ni siquiera tiene nudos con que hacerlo. Es indiferente si algún día se llega a desatarlos por completo, algo irrealizable ya de por sí, pues el mero hecho de intentarlo vale la pena. Así, la claridad intelectual nunca será absoluta, pero conforme se vaya esclareciendo nuestro intelecto mayor capacidad tendremos para salir aireados de nuestras crisis de confusión. De todas formas, estar confuso no es algo necesariamente malo, sino que, a veces, es señal de que en ocasiones podemos llegar a pensar demasiado.

En suma, no es tanto el bien del saber sino el valor de salir a su encuentro lo que cautiva al hombre, que aspira a todo sabiendo que únicamente llegará a conocer una insignificante parte de lo que quiere. Y es que la grandeza del hombre reside en su pequeñez, a pesar de la cual, conociéndola y admitiéndola con humildad, verdaderamente cree que algún día podrá llegar a ser grande. Para emprender tan ardua tarea es importante no subestimar el papel clave que desempeña la claridad intelectual, que nos ilumina el camino.

domingo, 30 de mayo de 2010

DeLorean 1ro



Un amigo me pasa generosamente una canción (suya), y con gran entusiasmo me apresuré por acceder al enlace y comenzar a escuchar. Y llegué a las siguientes conclusiones:


1) Cada vez me impresiona más como la música puede ser mi "DeLorean" (coche de Back to the Future/ Regreso al Futuro que te transporta en el tiempo).


2) Las expresiones musicales, fílmicas y demás… no son iguales a como lo eran en los 80-90s (naturalmente); no se transmiten los mismos sentimientos que antes. Luego, no sé si es una cuestión de modas, eventos mundiales, guerras, paz, decadencia o prosperidad, eso lo dejaremos a los sociólogos (yo solo estudio Derecho).


3) Es bueno volver al pasado de vez en cuando.


Y como acostumbro, por suerte o desdicha, la mar de la conciencia fluye. Mareas van y vienen con ideas y cuestiones. Opté por hacer un contraste entre el pasado y el ahora. Partiendo de que el pasado era menos complicado, habían menos variables, todo era más ordenado, y concreto, y puro (Oxford coma: Pablo Hernandez).

Entonces me concentré en la cuestión: ¿Qué es lo que falta? ¿Qué ha cambiado?


Supongo que muchos de ustedes estarán de acuerdo con las siguientes ideas (o no).


Cuando niños, éramos "uni-focales", y eso era hermoso. Nos concentrábamos en una sola cosa a la vez y con ello lográbamos sentir la pureza absoluta de algo, hasta un sentimiento de paz. Sin variables, sin problemas, sin peros, ni quejas, ni miedos. Las ideas no sobrecargaban nuestra conciencia. Aprendíamos meramente observando.


Hoy en día, a estas edades, todo nos ataca. El movimiento tenebroso del mundo nos domina y arrastra. El mundo nos transforma en ROBOTS, una muerte muy trágica pero poco dolorosa, pues la víctima no se entera de que está muriendo.

"Hay que crecer", hay que aprender leyendo y memorizando. Tenemos que aceptar las ideas del resto e integrarlas en nuestro sistema; de lo contrario seríamos unos antisociales no deseados por la mayoría. Explotamos el tiempo y el tiempo nos explota. El miedo supremo a cometer errores; un error implica destrucción, cambio de planes, des-balance, agobio agobio agobio sobrecarga…


- Diez minutos por página, diez minutos por página…. apunta el comienzo y el fin, llegaste al fin y son doce minutos.. MIERDA, a este ritmo voy a suspender, ¡¡¡maximizar maximizar maximizar!! ¡¡No me estoy concentrando!! ¿¡¿Qué voy a hacer?!? ¡¡¡Voy a suspender!!!.. REDBULL REDBULL REDBULL concentración AHORA, ¡¡¡el tiempo se acaba!!! ¡¡¡No me lo sé de memoria!!! - M I E R D A - (y así un sinnúmero de ejemplos, ya se te ocurrirán unos cuantos, tengo la certeza de que sí).


…y cuando vuelves a tus cabales, un paquete de cigarrillos menos. Antes la esperanza era nuestro combustible... hoy en día... bueno, ¿el café?... ¿el Redbull?... ¿o quizás destruirte por completo el día sábado en una discoteca defogando tanta represión acumulada?


A esto hemos llegado.


En estos tiempos todo lo que absorbemos por nuestros sentidos está elaborado para cumplir una utilidad máxima, un extremo absoluto. Algo como las películas, sobrecargadas siempre de: fiesta, lo deslumbrante, la comedia sexual de risas estudiadas y aseguradas... o la "acción" traducida en violencia extrema, matanza, guerra carnicera, sangre, muerte y más sexo. La mayoría de la música solo rebela la decadencia espiritual. Los sentimientos pesados dan miedo, desconcentran, por lo tanto disminuyen la eficiencia. Pensar fuera del molde es peligroso, ¿para qué invertir tiempo en la contra? Mejor seguir la corriente "y tan a gustico".


Estimado lector - TODO está maximizado porque eso equivale a provecho seguro - Parecemos animales y al mismo tiempo máquinas. La suma aritmética del placer mundano más la eficiencia.


A esto hemos llegado.


Antes ver por la tele una conversación entre dos adolescentes, la despedida entre dos amigos, la espontaneidad de los sujetos como protagonismo y no como accesorio…. era suficiente para remover todo el interior. La inocencia era valorada en sí misma, ahora es un equivalente a idiotez, impericia.

Antes las flores bastaban, la paleta de colores durante el crepúsculo que podía conmoverte tanto hasta escalofriar y hasta alguna lágrima caída; todo muy naturalmente, claro. Te sentías bien sólo porque sí, por estar vivo y por estar viviendo ese momento preciso. Era más fácil la producción de sueños, la germinación de esperanza.


Tenemos mucha culpa. Recordemos el pasado, no por sufrimiento ni por "quedarte colgado en ello", sino por recordar, esas cosas y esas maneras que nos hacían sentir vivos de verdad.


Como un baño en la lluvia,

cobijarte bajo estrellas,

deseos implantados con furia,

abrazarte fielmente a ellas.


Revolcarte en la arena,

observar "uni-focalmente",

creer también en sirenas.

y suspirar frágilmente.


Creer.


Cantar, gritar, saltar,

reír, reír y reír.

Ser, como si nunca fuera a acabar.

Imaginar. Soñar.

Sentir, sentir, sentir,

Es un renacer, acaba de empezar.


Apégate a una idea a la vez, a un sentimiento a la vez.. ese sí que es un buen maximizar. Experimenta de nuevo el romance de sentir "uni-focalmente".


Tan solo el humilde pensamiento de un ser humano.


Saludos oh gran generoso lector.


Agradecimientos al talentoso Lucas Malcorra.

21st Century Manifesto



Si alguna vez fuese líder de una revolución o algo por el estilo, esto es algo parecido a lo que escribiría dadas las circunstancias. Influencias: Whitman, Ginsberg, Low.


Your guns and knives will be of no use against us all
Our drums and words will make us march to world's end
And our throats will death-defy those who dare oppose us
In a battle between violence and music, calumny vs principle

We have had too much already, and we tell you: it just can't go on any longer

A lie supreme is what you have created, impenetrable and perverted
Leaving us cold abandoned on the subterfuge highways of deceit
Blinded by the smoke in wretched caverns of embryo howls
Soaked in the waters of atlas murder and tears in vain
Tortured by the chains of mediocrity and myth

And we won't take this any more, and thru night and fog we will go
Listen clear: this is our letany, our promise, our chant and philosophy

And if one of us should fall, we will all fall with him, hard as it may be
For we're all in this together, and none shall perish without remembrance
For every one of you there will be a thousand of us, and make no mistake:
We will gnash our teeth and crack our knuckles, with the verb ready on our tongues
We will look forward with our heads high and our eyes wide open with cries
We will fight for everything that is beautiful and true and yes:

For the beauty smeared in dirt and mud, vilified by your breath of ghost
For the holy truth that you have tried to bury with your dead hands
For the yes you raped with the specter of sadness and distrust

So come on, we're waiting for you motherfuckers, our guts are more than ready to be hit
Beat us to a sad pulp in this purgatory of madness, it can't get any worse, can it now
Drag us to the end of time, crucify us in eternity, crush our bones with your grief
Kill our names with your syntax of suicide, seize the day and turn it into the blackest night
Because the revolution is on the table, and as we march together no-one can stop us
And we, young and old, brothers and sisters, will live & die in hope, without ever forgetting
The things we lost in the fire, and we will go forth, go forth, go forth, go forth, go forth, go forth

sábado, 22 de mayo de 2010

Summertime (bis): The Drums



"We only write about two feelings: one is the first day of summer when you and all of your friends are standing on the edge of a cliff watching the sun set and being overcome with all of your hopes and dreams at once. The other is when you're walking alone in the rain and realize you will be alone forever."

The Drums son uno de los grupos más prometedores del momento. Desde su single 'Let's Go Surfing' del año pasado (incluído en el Summertime! EP), han ido acaparando la atención de los medios, haciéndose un hueco considerable en la escena musical actual. Y es que sus canciones son perfectas para el verano: The Drums crean música pegadiza y jovial, con melodías 'indie pop' infecciosas y un poptimismo envidiable, combinando influencias de la música pop de los 50/60 y el post-punk británico (Orange Juice, The Field Mice).

Incluyen armonías elaboradas, palmas, silbidos y estribillos contagiosos (como no podía ser menos, teniendo en cuenta sus influencias), dentro de una aparente simplicidad que resulta muy efectiva. Son algo así como unos Beach Boys modernos, aunque no sólo. En fin, su primer LP saldrá a la venta el próximo mes, y ya están diciendo por ahí que es muy bueno.

En Spotify está toda su discografía -- disfrutad.

& let the summer begin, etc!



viernes, 21 de mayo de 2010

George Gershwin - Summertime

Tras terminar mi último examen, no puedo hacer más que escuchar esta pieza maestra. Escucha la versión que quieras, será siempre sublime. Recomiendo fuertemente escucharlas todas.

- La Clásica



- La Jazzy-Blues de Billie Holiday



- Un poco más roquera y ácida por Janis Joplin

jueves, 20 de mayo de 2010

Escritura Automática (II)




De nuevo, en colaboración con Philip Muller, he aquí otra entrega de nuestros 'cadáveres exquisitos'.

Lo onírico, lo inquietante y lo irreal pueblan nuestras pequeñas obras, que esperamos os desconcierten sobremanera:

(i)

La agenda negra sobre la mesa, repleta de secretos y mentiras, traiciones y leyendas, puso fin a la vida de su autor con un bostezo tranquilo y pausado. ¿Dónde estaba ella cuando ocurrió todo esto? ¿Entre las líneas de una conversación sin habla? ¿Enredada en un sinfín de confeti y espantapájaros?

Los buitres blancos no se dejan asustar y quizás por eso ella se atrevió a dar la cara unos días después. Mostrar el alma sin aliento ni carne no es fácil: los dientes chirrían como una locomotora oxidada al tiempo que las manos crujen y el mercado se derrumba.

Su fulminante deseo de víbora acabó con un deseo callado, decrépito y reprimido. El autor se vio olbigado a reproducirlo en las inmaculadas páginas de su agenda. Negro sobre blanco, los buitres se marcharon volando -- pero los sentimientos de basura y barro ya se habían escrito con la tinta irreversible del boli mortal.

(ii)

El humo es peligroso. Tu corazón de tiza es peligroso. Y las mejillas de algodón son peligrosas. Porque no dejan respirar.

Paralizado me dejas con tus estupideces. Mis amigas azules y rojas tampoco te entienden. Eres un caleidoscopio de virutas y copos de nieve, sin entrega ni martillo. Te desmoronas mientras todos canturrean '¡Victoria!', dando vueltas alrededor de la montaña de remolacha, donde proliferan suspiros de laboratorio. El desodorante explotó mientras yacías de espaldas al espejo de azulejos mozárabes. Entonces volvieron las águilas, con sus andares pretenciosos y picos afilados.

Se nota que estamos fríos. El tiempo corroe las entrañas, como las universidades alemanas de Italia las cabezas. Y, por mucho que nos pese, nos cuesta admitir nuestro abandono.